"LA MONJA COJONERA"

Hemos visto a Sor Lucía Caram, una monja dominica argentina que va a "contracorriente". Se trata de una monja de clausura pero ella se define a sí misma como una monja contemplativa y habla del claustro como un espacio de silencio. Sor Lucía nos habla de temas actuales como plantarle cara a la crisis o de la política, dice además, que esta es demasiado importante como para que la dejemos solo en manos de los políticos. Esta monja busca la bondad que hay en el mundo y usa métodos actuales para transmitirlo a los demás. "Mi vida son mis causas y mis causas son la vida de los perdedores".
Este video trataba sobre Sor Lucía Carram una monja dominicana muy diferente a las demás Sor Lucía Carram rompe el pensamiento que tiene todo e mundo sobre una monja hoy en dia, así mismo por esto se describe a ella misma como una monja que va "contracorriente" y "complemplativa". Le gusta hablar sobre los temas de actualidad como la politica o incluso el futbol, y le gusta comentar y "criticar" a la sociedad actual en España con casos como la crisis economica. Busca transmitir su bondad al mundo y lo que la diferencia d elas demás monjas es que usa técnicas actuales para conseguirlo.
Jose Luis Guerra Suarez Nº12
Sor Lucía Caram es una monja locutora,religiosa,cocinera,autora y activista social.Nació en 1966 en Tucumán,Argentina.En los últimos 20 años ha escrito por si misma 10 libros que tratan de la fe,evangelio y oración.En este video que hemos visto, Sor Lucía nos comenta que es una monja completativa de Argentina y nos dice que es una monja cojonera"porque le gusta tocar los cojones",también lo que nos transmite es que el reto esta en descubrir la bondad que hay en el mundo y en crear una corriente de bondad y estar en la piel de la gente más necesitada.
Alba Canales
El sentido de la vida para sor Lucía, está en la sencillez, en "hacernos pobres contra la pobreza" y en dar la vida por los demás, siguiendo a Jesús de Nazaret, "mi vida son mis causas" y como sus causas son más importantes que su propia vida, se dedica a ellas; incluso rechazando y criticando a su propia Iglesia, "no fui al Vaticano porque me dijeron que podía perder la fe" y opina que son unos "malos vendedores del mejor de los productos". Su vida está en "amar y ser amados".
Héctor Rodríguez Godoy Nº22




